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Dos Cervecicas

Curiosidad (poco) científica.

Cuanto más aprendo sobre escribir, más miedo me da hacerlo.

Al principio me pareció que escribir era muy difícil. Ahora lo he confirmado.

 

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Socializando.

Dicen que el mundo de internet está plagado de individualistas, tímidos, sociópatas, gafapastas y otras lindezas por el estilo.

Y, a lo mejor es verdad, pero casi seguro que no.

El domingo tuve la ocasión de participar en un acontecimiento social, de la empresa de la jefa. En determinado momento estaba allí Teresa Perales. Como nadie tenía una cámara a mano, tuve que engañar a Primo, que es tan buena persona como fotógrafo y no le importó hacer unas fotos y envíarmelas.

Pero, el fenómeno blog no termina ahí. En cualquier conversación sobre ordenadores, una tímida voz dice "yo tengo un blog". Y te encuentras con que Klaradluna tiene cara, e incluso brazos y piernas, y deja de ser unas letras en una pantalla.

Claro, si nombro a poetas no me puedo dejar a Fernando Sarriá, inmenso en todas sus facetas. Del que aún no comprendo porqué se llama Javier.

A ver si eso de internet va a ser una secta....

Logica difusa.

Esta mañana decían, en la radio, que el Gobierno Chino da como oficial la cifra de 20.000 muertos en el terremoto, aunque reconoce que pueden ser más del doble. Yo no lo he terminado de entender.

TaniaS (en adelante, El camionero) sigue cantando flamenco, sin visos de cambiar ni mejorar. ¿Quién proteje a este tíoa chica? Perdón, que no tenía que hablar de OT, que se me secan los sesos.

María San Gil deja el PP y Espe dice que la culpa es de Marianito "el blandito", de la que nos estamos librando.

Alicante venderá agua embotellada.

El alcalde de Barcelona dice que lo llamen como quieran, que el lo que quiere es agua, Me recuerda a Camps, cuando dijo que ellos no tenían que poner medios contra la sequía, que lo que teníamos que hacer los demás es darles agua.

Menos de un mes para la expo, alguno que yo conozco estará terminando de apretar tornillos, mientras Biel corta la cinta.

Y, a pesar de todo esto, me encuentro con los niveles de creatividad en mínimos. Necesito unas vacaciones, o ganar un sieteportreintaynueve.

 

 

 

Rumores musicales.

Hay un rumor que crece día a día.

Al parecer Miki Puig y Amaia Montero han sido entrevistados por Mocedades, perdón El Consorcio, para hacerles un contrato en sustitución.

Keane, Jack Keane.

 

No suelo jugar con el ordenador, ni con consolas, ni con cartas,…

Podría decir que el último juego fue Monkey Island, a principios de los 90.

Por eso, cuando vi en Bloguzz la aventura de Jack Keane, un montón de recuerdos se removieron y la solicité para prueba.

Ser casi virgen en el mundo de las aventuras gráficas tiene la ventaja de que todo te sorprende. Si a eso le añadimos que las imágenes son en tres dimensiones y que el doblaje es casi perfecto, olvidarte de Guybrush es fácil. El inconveniente es la falta de costumbre de mezclar unos objetos con otros para conseguir artefactos truculentos, adversidad esta que se ve claramente reducida si posees una mente tan desordenada como la mía.

El argumento es sencillo, trasladar a un agente británico (un extraño cruce entre Johnny English y Clouseau) a una isla remota, la base de un maléfico personaje que quiere acabar con el té del mundo. Cualquier idiota podría hacerlo, claro, pero el elegido no es cualquier idiota, es Jack Keane, capitán de barco.

Durante la instalación unos breves videos te muestran la dinámica del juego, coger, usar, saltar, trepar y conversar. Los programadores, además, han tenido el detalle de añadir un pequeño truco; pulsando la X del teclado se muestran los puntos de interés de cada pantalla, así no hay que perder tiempo “buscando píxeles”.

El juego cuenta con dos extras, que vas desbloqueando al recoger algunos objetos y/o realizar determinados malabarismos con ellos. Uno de los extras es un museo de muñecos de cera. El otro, al parecer, te permite jugar la aventura en blanco y sepia, más acorde con la época de la acción. Cuando termine la aventura ya os cuento.

También es cierto que en algunos momentos te atascas, claro, como además es un juego nuevo no hay trucos sueltos por Internet, así que no te queda más remedio que “escurrir”, porque “esbarizar” es resbalar (no debería explicarlo, así si alguien no entiende el chiste que pregunte).

Otro añadido del juego, es el rato que pasas intentando descubrir a quién pertenece la voz de los personajes.

En fin, un juego entretenido, para pasar el rato. Divertido y gracioso, a mi algunas conversaciones me han “matao” de risa. Y, aunque a ratos parezca que está programado para adolescentes, ¿qué tiene de malo “volver a los diecisiete después de vivir un siglo”?

Saving Esther.

El otro día puse la tele "seria".

Y me sorprendió: un energúmeno ha mantenido secuestrada a su hija 24 años, violándola sistemáticamente, y encima el pobre está "destrozado".

Zaplana abandona la política para ir a la empresa privada. Nadie dice si renunciará al escaño y a los emolumentos que proporciona. Dudo que lo haga, está en política para "forrarse".

Andrés Pajares agredió a los de su gabinete fiscal. Hay sustancias que dejan muy mal cuerpo.

Así que, visto lo visto voy a volver a OT. He buscado por todas partes y no he encontrado ninguna clausula que impida a Esther, si se salva el próximo martes, erigirse en favorita. Así que, desde aquí inicio la campaña: Esther favorita.

Creo que si se diera el caso Noemí se arrancaría lo pelos y Risto se sacaría la cola al grito de: "Aquí todo vale".

Por el bien económico de los pobrecicos de gestmusic: Esther favorita. Ya sabéis vosotros el número donde hay que mandarlo.

 

Reality victim.

No puedo evitarlo. He vuelto a caer y, de nuevo, estoy enganchado a OT. Incluso al 24 horas.

Soy una persona sin talento natural, y demasiado vago para conseguir algún talento específico.

Dotado por la naturaleza de poca voz, pero muy desagradable y dos "orejas" musicales, mi única posibilidad es endiosar a estos jóvenes que abandonan el mundanal ruido para educar su voz y destinarla a la mayor gloria de las compañías discográficas y la SGAE.

Pero, como espectador crítico que soy (hago zapping en los anuncios) hay algunos aspectos que no entiendo.

1- ¿Qué han visto en Esther para elegirla por delante de once mil aspirantes?

2- ¿Porqué la gente sigue esperando que nadie salve a Esther? En cada gala que participa sólo hay tres nominados, y ella. Eso es una ventaja para todos.

3- ¿ A Ángel le han puesto cama en la academia?

4- ¿Han rodado cabezas por el fallo de nominar a una concursante y, con los mismos argumentos salvarla "ipsofacticamente"?

5- ¿Cuál de ellas será la próxima portada de Interviú? Yo estoy entre Sandra "Co" (no confundir con la de Anatomía de Grey) y Mimi.

6- ¿Porqué Iván es tan valiente por la espalda?

7- ¿Qué parecido le ven a Virgina con la novia cadaver? A mi me recuerda más a Carmen Alcayde, bueno, al menos la cara.

8- ¿Para qué veo este programa si no pienso comprar ningún disco de ninguno de ellos?

9- ¿Será verdad que esta noche hay capítulos nuevos de House? Si no tendré que seguir enganchado a OT. Bueno, tambien puedo leer o dormir, pero si hago esto ¿ a quién critico el miércoles?

10- No, Risto no merece tanta atención.

y 11- ¿Cuándo nominarán a TaniaS para que cante la canción que le corresponde "Yo para ser feliz quiero un camión"?

 

 

 

Del Antonio

- ¡Joder! Desde que se han inventado la maquina de cortar embutido y el bidé, ni el jámón sabe a cerdo ni el conejo a...

- ¡Calla, charrador!

- ¡Olga, que no le dejas terminar ninguna frase al chico!

 

¿Pautas de desarrollo sostenible? A ver si nos están tomando el pelo.

Ibercaja y Expoagua, en un alarde de ingeniería social, han llegado a la conclusión de que la gente es ecológicamente responsable, tanto o más que ellos.

Por eso han decidido que, las conductas predispuestas a mejorar el medio ambiente deben ser premiadas. Ya se sabe que los animalicos responden mejor al estímulo del premio que al del castigo. A mi el medio ambiente me da igual, pero el prejubilado que vive en mi no se puede resistir a un regalo. Aunque sean cuatro discos econos, que ni tengo plantas ni nada.

Así que, relamiéndome por anticipado, caí en la trampa de la publicidad y decidí hacerme poseedor de una tarjeta fluvi.

Ya, con ella en mi bolsillo me encuentro el primer problema, la recargo para su uso en el transporte público y resulta que sólo se puede utilizar en los autobuses de Tuzsa. Claro, los que vivimos en barrios rurales no tenemos ningún problema de movilidad, además, ya se sabe, en los pueblos se coge el coche para todo...

Comienza mi enojo, en Tuzsa me remiten a Ibercaja, en Ibercaja al ayuntamiento y el ayuntamiento a Tuzsa o a Ibercaja, independientemente.

Así que, cuando ya pensaba que iba a tener que recurrir a mi amiga Isabel, encuentro en atención al cliente a una señorita, amable y preocupada, que me soluciona el problema y me devuelve el dinero. Han tardado dos meses, pero Tuzsa se ha salvado.

Vamos, pues, a por las demás ventajas de la tarjeta: Ahorro en agua, en luz, en gas y uso de puntos limpios.

Gas no tengo (estoy un poquico esbafao) y la luz y el agua vienen en la factura. Aún no me queda claro como pasan a mi tarjeta, pero vamos a creer que pasan.

Aprovechando una pequeña obra en casa y un cambio de electrodomésticos, cargo el coche y voy al punto limpio. Exhibo mi tarjeta fluvi y la operaria me mira como si fuera gilipollas (yo, no ella) y me dice: "¿Y?".

De nuevo me remite al ayuntamiento o a Ibercaja, me da mi albarán y me deja tirar los escombros. He perdido unos 30 puntos según el baremo y otros tantos que perderé en el próximo viaje. Esto no puede ser, no voy a conseguir nunca la bicicleta.

A ver, algo se me está pasando, es una propuesta casi institucional, con página web y todo. Institucional,... página web, ... ¡ese es el problema!¡Que llevas en internet desde que se programaba en Basic y aún no lo sabes! Una página institucional se caracteriza por costar mucho dinero, parecer muy bonita y esconder la información. ¡Busca, busca!

Y lo encontré, escondido a pie de página está el formulario en pdf. Lo imprimo y en mi segundo viaje al punto limpio lo exhibo con superioridad. La misma operaria me mira con el mismo gesto y me pregunta "¿Y?". Creo que piensa que soy gilipollas, estoy de acuerdo con ella. Hoy ni me da albarán ni nada, se mete en la caseta y creo que se está riendo de mi. 

Así que, o el punto limpio de Cogullada no se ha enterado de nada, o el ayuntamiento no se habla con los puntos limpios, o Ibercaja y Expoagua están tomando el pelo a los ciudadanos. Lo primero se llamaría imprevisión y falta de comunicación. Lo segundo sería para entrar con una motosierra en algún despacho.

Vale, que podía haber regalos mejores, pero si no vas a dar puntos, no te gastes la pasta en una página web para engañar a nadie.

Y, para rematar, los conciertos. Que como la expo es pequeña los van a hacer en la Feria. Y luego dicen que nos ponemos contra la Expo.

Pd: Aunque suene a berrinche yo quiero mis puntos. Que para eso los han ofrecido.

 

 


A veces ocurren cosas.

Yo tenía una entrada preparada.

Hablaba de lo poco que se parece la vida al cine.

De que Frank Capra se equivocó, que James Stewart murió en el río.

Que el único que ha intentado demostrar que"to er mundo es güeno" ha sido Summers.

Y me encuentro con esta noticia de primera mano

Y, aunque me quedo expectante, me tengo que tragar las palabras, y las lineas y las ideas.

El amargor, de haber sido los últimos inquilinos,  se suaviza con la miel que desprenden las buenas intenciones.

Mi abuela decía que "donde se está bien, buen rato". Ojalá las palabras se conviertan en hechos, y podamos seguir pasando "buen rato" en Urdós.

 

 

¡Están locos estos romanos!

 - Antonio, ¿qué le pasa hoy a la Olga, que le salen las croquetas espachurrás?

- ¡Ná! Que lleva diez años diciendo; tenemos que quedar con Encarna, tenemos que quedar con Encarna. Y ayer recibimos la invitación para la boda del hijo y lleva todo el día diciendo: Pero si hace diez años que no nos vemos, pero si hace diez años que no nos vemos.... 

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Semana de presión.

Me presentaron a uno de esos que conoce la biblia de memoria.

Le pregunté por el juicio de Salomón:

¿Cómo se llamaban las mujeres implicadas? ¿y los niños?

¿Dónde estaban sus maridos?

¿Porqué dormían juntas?

No me dejo preguntarle lo más importante: ¿Al niño lo iban a partir a lo largo o a lo ancho? Se marchó sin contestarme.

Si siguen así no van a conseguir que me interese la religión. 

 

Bailes modernos.

¡Antonio, por favor!

Deja de intentar bailar el "chikichiki", que pareces King África imitando a Chiquito con párkinson.

 

 

La crueldad de los casting

Alguna vez he hablado de mi amiga Susana, una actriz con proyección.

El otro día se presentó a un casting y, como yo estoy un poco vago estos días, he preferido que ella tome la palabra para contarlo.

Además de haberme hecho reír un rato en un mal día de viento.

Así que, ahí va, sin correcciones.


"Si queridos amig@s todos.

Cruel, creo que es la palabra. Que duro es poco. Y pa todo hay que valer, o al menos tener experiencia. Mi primer casting y pal circo del sol. Ahí es nada. Y por mucho que sea para una cabalgata es mucho circo del sol. Me di cuenta en el minuto uno del casting.

Advierto de antemano que este pinta ser un mail-chapa de esos míos. Por si quereís dejar de leer (yo os voy a querer lo mismo). Podeís ir a la última linea del mail, justo antes de los besos, y os enteraís del final.

Una llega ahí nerviosa y sin tener ni idea de que va el rollo. Te zampan un número pa que te lo pegues donde te plazca. Y te dicen que te pongas a calentar. Y una calienta, y saluda a los colegas y se da cuenta que se ha dejado el dichoso número en el vestuario y se va a por él y no lo encuentra entre tanta ropa y cuando entra de nuevo ya empieza la cosa y resulta que ni has calentado ni te ha dado tiempo a concentrarte (primera cagada, lo de no concentrarse).

Presentaciones. Unos tipos muy serios y muy guiris que ya te advierten de lo crueles que son loscasting. Y utilizan esa palabra. Se agradece la sinceridad.

Entonces llega un negro tremendo al más puro estilo Leroy, el de fama, si lo recordaís. Y la primerra prueba es de danza. Tu eres actriz, pero ahí a bailar como todo dios, como todos esos bailarines que bailan como los ángeles. Una en la escuela lleva sobresaliente en danza, pero claro, esto no es la escuela.

Y comienza con los primeros pasos. Complicados de cagarte. Los explica, los hacemos. O lo intentamos. Y cuando todavía te estás quedando con los cuatro primeros pasos mete ocho pasos más. Y cuando tu no sabes que coño iba detrás de la pirueta esa salvaje con la pierna parriba, mete ocho pasos más. Y una empieza preguntarse que demonios está haciendo allí a parte del ridículo. Y la concentración, que ya era cero, empieza a ser de menos uno. Y venga pasos la ostia de complicados. Y le casco un patadón no se muy bien donde a un compañero. Y ahora con música. Y ahora sin el Leroy. Entonces nos separan: actores por un lado y bailarines por otro. Debe ser para desesperarse sólo una vez (viendo a los actores). Y luego de tres en tres. Pa que se te vea mejor hacer el imbécil. Vaya, yo con una nariz de clown lo hubiera bordao. Divertidísimo.

Luego ya, deseperaos del todo, nos dicen a los actores que nos olvidemos de la coreografía, que bailemos a nuestro pedo. A mi aquello me hizo mucha gracia. Y una que ya tiene la dignidad por el subsuelo (esto de la dignidad y el orgullo es muy de cada uno), ya ni baila ni ná, vamos que yo no sabía ni lo que estaba haciendo: creo que me tiré mucho por el suelo y sé que estaba más tensa que Rajoy en un bar borroka. Entre otras cosas porque más descondentrada no podía estar. En fin. Que en esta primera prueba, queridos míos, me cubrí de gloria.

Descanso de diez minutos. Siguiente cagada. Que si me lío hablando, que si salgo a fumar, que si me lío el cigarro, la cuestión es liarse pa no variar, y la cuestión es que entro la última (junto a Alfredo, otro empanao), cuando tol mundo está dentro. Mal. Muy mal. No se puede ser una anarquista libertaria en estas ocasiones.

Y ya llegan las pruebas de interpretación. Un grupo hace una prueba individual. Te cascan una música que de música tiene lo que yo de monje cisterciense (rara de cojones) y te dicen palabras para que tu expreses con tu cuerpo. Y lo flipas con las palabritas, con un acento que te las dicen que no entiendes ni ostias, y cuando crees que lo entiendes piensas: "no he debido de entenderlo bien al gabacho este". Ahí va algún botón de muestra de las palabritas de marras: "Cazador de sueños", bueno, vale. "Serpiente", venga pues. "Ardilla fría". ?Ein?. Ardilla fría. Pero que coño dices tío. Te has tripao por la mañana o que. Vete a cagar hombre. Ardilla fría. No me jodas.

Luego los bancos de peces. Bien. Luego las peleas a cámara lenta. Muy bien. Yo tan contenta que me quedé, porque esto de las peleas lo hicimos rebien el Alfredo y yo. Que a tol mundo le encantó. A tol mundo menos al Julián (asín se llamaba el gabacho este del director artístico. Tan divino el hombre pa llamarse Julián).

Y entonces, nombran a unas gentes. Y una que es lo que es, no termina de enterarse muy bien que pasa con esas gentes que nombran. Y te nombran a ti. Y ese estado de confusión en el que vive una permanentemente, raya lo agobiante. Y entonces te enteras de que esas gentes, y una, se van ya.

A la mierda. Gracias por participar y blabla.

Corta el rollo, que mapetece tomarme una birra y salir de aquí. Y en el vestuario todas te dicen que jopetas, que que pena que te vayas. Que con lo bien que has estado en la pelea. Y tu lo agradeces sinceramente y sinceramente deseas suerte a tus compañeras de tormento. Pero lo único que quieres ya es desaparecer de ahí. Y tomarte la birra de una puta vez ya con el grupo de los fracasados.

Y en fin. A asumir el fracaso. Así tan pronto, tan a la primera de cambio (dos horas llevabamos). Pero si no ma dao tiempo de demostrar nada ( a parte de la cagada del bailecito de los cojones). Y con estas te vas. Con estas y con el puto numérito que se ha empeñado en estar despegándose de tu camiseta las dos horas (que me lo tendría que haber puesto en la frente). Y con la sensación de que no te has concentrado, que no has tenido una buena actitud, que podrías haberlo hecho mucho mejor, incluso bien si me lo permitís. Pero no hay segunda oprtunidad. Ni peros que valgan. Te vas con el regusto amargo del fracaso en la boca. Y reflexionas y aprendes un poquito. Eso siempre."

Pasos

El hielo emite un gruñido sordo al ser apuñalado por el crampón. Lo único que evita que me deslice hacia abajo por esta superficie vítrea, sólida, son esos escasos milímetros de acero que el hielo ha consentido en alojar.

No siento los pies, el frío ha dejado paso al entumecimiento. Pese a estar embalados en múltiples capas de tejidos y materiales técnicos, no consigo hacerlos entrar en calor. Al menos ya no percibo dolor.

Reconozco la sensación de agarre en un movimiento tantas veces repetido. Aunque la roma punta del piolet no consigue traspasar la superficie helada, el anclaje de los pies me ofrece la seguridad que necesito, o al menos eso creo.

Las incesantes ráfagas de viento me vapulean, intento agacharme para ofrecer menos resistencia, pero tengo miedo de desequilibrarme.

El cansancio me obliga a ralentizar mis movimientos. La escasez de oxígeno obliga a tomarse las cosas con calma.

Respiro hondo, no debería hacerlo. La sequedad del aire me provoca un ataque de tos casi convulsivo. A la sequedad de la garganta se une la irritación provocada, pequeñas gotas de sangre perlan mi pechera.

El traje completo, de nylon relleno de plumas, se alía con las botas para darme aspecto de astronauta. Los lentos movimientos favorecen la impresión. Pero estoy demasiado cansado para notar la similitud.

La altura mata, aunque sigas vivo. Cada día, cada hora, cada minuto que estás aquí arriba pierdes vida. Se te escapa en la respiración, en la mirada, en el pensamiento, cada vez que te mueves aumentas el cansancio.

Hacia abajo, al final de este helado tobogán está el campo base. En la confluencia de los dos glaciares. Majestuosas y retorcidas serpientes de ojos hipnóticos.

Si presto atención me parece ver personas que me hacen señas, que me llaman. ¿Qué hago aquí si donde se está bien es allí? Volvería sobre mis pasos para tomar algo caliente, para descansar. Si no estuviera tan lejos. La distancia que nos separa es infinita. Cada paso que doy hacia delante me aleja, irremediablemente de ellos.

La cima, mi meta, es todo lo contrario, parece mantenerse siempre a la misma distancia. No importa cuanto tiempo camines hacia ella, nunca se acerca. La montaña no se cansa nunca.

Veo todas las montañas que forman el valle por debajo de mí. Pero no me siento superior. No soy más que un diminuto punto en una muralla de hielo descarnado.

Ni siquiera soy una persona, me he convertido en un autómata que repite los mismos movimientos miles de veces. Ya no importa la motivación. Ya no importa la familia. Ya no importa nada. Sólo repetir los mismos gestos una y otra vez. Gestos que nos permitirán llegar desde ninguna parte a ningún sitio.

Hace tres días que no duermo suficiente, que no como bastante, que no bebo lo necesario. A veces veo borroso. Como si mis ojos también estuvieran cansados de mirar.

Salir de la tienda se convierte en un ritual de torturas. Abandonar la escasa calidez del saco para introducirse en el frío disfraz de alpinista. Toser, maldecir, toser. Respirar entre cada movimiento intentando conseguir un poco de oxígeno que no existe. Toser, maldecir, toser. Manejar con los dedos ateridos cremalleras y cordones. Toser, maldecir, toser. Salir al exterior a enfrentarte a tu reto, una montaña que está tan lejos como ayer, y como anteayer. Toser, maldecir, toser. Cuatro horas sufriendo para seguir sufriendo. Demasiado cansado, demasiado sacrificado.

Mirar hacia arriba es innecesario, además de molesto. La sangre se ha espesado tanto por la falta de líquidos que me provoca mareos levantar la cabeza. En esta parte de la montaña una vertiginosa pared de roca me impide ver como la cima está, de nuevo, a la misma distancia. Exageradamente empinada, excesivamente larga para atacarla de frente. Por eso continuo el flanqueo por esta inclinada ladera. Por eso o porque estoy demasiado cansado para tomar otra decisión.

Limpio con mi guante la gota que se genera en la punta de la nariz. Sé que no existe. Hace días que mi cuerpo no genera líquidos, pero así compruebo que la nariz se mantiene en su sitio. No puedo ni cerrar la mano, es otra manera de ahorrar energías. Cada vez estoy más cansado, me tumbaría a dormir si no tuviera que volver a levantarme.

Me obligo a dar otro paso. Durante unos segundos perderé el frágil equilibrio que ahora tengo. El viento, el vacío y el cansancio son enemigos duros y crueles, tratarán de impedir que siga adelante.

A estas alturas, en estas alturas, cada movimiento exige un alto grado de voluntad. El cerebro busca sensaciones placenteras, comer, dormir, beber. El cuerpo se empeña en seguir adelante.

Un paso más. ¿Merece la pena?

Momentos de tristeza.

Mi amigo Jorge cierra el garito.

Y no el blog, cierra el Hotel

Y no será el único, el modelo económico que pretende Aramon para el Pirineo, que pasa por la especulación urbanística disfrazándolo de pistas de esquí, arrastrará a alguno más. Pero a esos no los conozco, y a este sí.

Así que, tras varios años de trabajo, de quebraderos de cabeza, de insatisfacciones, y de algunas alegrías, ha decidido que lo mejor es dar un carpetazo. Aprovechar la experiencia y comenzar de nuevo.

Jorge es montañés, grandote y bonachón, pausado, reflexivo, y emprendedor. Me consta que la decisión no ha sido fácil, ni apresurada. Ninguna decisión de este tipo se puede tomar a la ligera.

Así que, aunque Jorge seguirá brindándonos su amistad, vamos a perder ese pequeño refugio para aislarnos de la ciudad.

El "gite d'etape" para descansar tras todo el día pateando monte, donde tomar una cerveza tranquilamente, donde recordar peleas con los "Celtas", donde pasar buenos ratos, donde mirar las montañas, donde planear excursiones futuras, va a cerrarse.

Quizá no era el hotel más cómodo, ni el más moderno, pero se había convertido en "nuestro" hotel.

Ayer una pesadumbre se cernió sobre nuestras cabezas. Y ahora ¿dónde iremos?

No es fácil encontrar un sitio agradable, sobre todo cuando somos varios los que nos desplazamos, y el Pas d'Aspe lo era, aún lo es.

Así que, yo por mi parte, haré todo lo posible por acercarme allí ese fin de semana (29 y 30 de marzo). Creo que merece una despedida. Y tú, ¿te apuntas? 

Aprende, maldito, aprende.

Quiero anunciar, para pasmo y estupefacción, que he decidido aprender a escribir.

Y no es un curso de caligrafía (que también lo necesitaría), no, es un curso de redacción.

De momento he aprendido tres cosas;

escribir es difícil,

escribir bien es muy difícil,

todos los demás del curso tienen más capacidad que yo.

En cuanto termine el curso buscaré uno de autoayuda: Superar la depresión es fácil si sabes como.

Al menos tengo, como algunos escritores famosos, el vicio de las cervecicas.

 

Negocio en internet.

Escuchaba el otro día que una niña (a mi edad cualquier mujer menor de treinta años entra en esta descripción) al no obtener de sus padres el dinero necesario para operarse el pecho (que tendrá catarro crónico, o algo así), había publicado una página para , mediante suscripción popular, pagarse la ansiada operación.

Y, al más puro estilo japonés, no sólo voy a copiar la idea, sino a mejorarla.

Llevo gafas desde los cuatro años. No las mismas, ya que se me habían quedado pequeñas y me hacían unas heridas dolorosísimas detrás de las orejas. Me he planteado la operación, no reducirme las orejas, sino "apañarme" la vista. Pero, como hipotecado con nómina, me resulta un poco caro, sin contar con los riesgos que conlleva cualquier operación quirúrgica.

La decisión es difícil, por eso no dudo en someter mis cuitas al pueblo llano, que es sabio. No es casualidad que Rosa ganará OT, el pueblo la eligió.

Si consideras que mis preciosos ojos verdes no deben seguir ocultos tras los cristales de unas gafas, envía "opérate" al 8383.

Si te da exactamente igual que parezca un cruce entre mortadelo y rompetechos, envía "no lo hagas" al 767.

Si te has dado cuenta de que te estoy tomando el pelo, envía "¡No, hijo, no!" al 244.

Anda Antonio, ponme dos cervecicas, pero acércamelas a las manos, que no veo tan lejos.

Proyectos.

El puntito hortera que me caracteriza me ha llevado a engancharme a los casting de los realitys. Por eso he descubierto un programa que me ha llamado la atención; Supervivientes.

Me gusta la idea, ir a una isla, rodearte de supuestas guapas que además van sin maquillar y pasar hambre. Justo lo que necesito. Pasar hambre para quitarme estos tocinientos kilos que me sobran. Porque lo de las dietas y el ejercicio es para gente con fuerza de voluntad.

Pero, no todo es fácil, y el camino hacia el sufrimiento está plagado de incongruencias. Para participar en Supervivientes tienes que ser famoso. Supongo que con matices, claro, porque yo, de los que están allí, no conozco a casi ninguno. Así que supongo que para ser "famoso" basta con haber salido un par de veces en la tele.

Así que, lo primero es conseguir salir en la tele.

Fácil, me presento al casting de Fama bailando jotas, como no me cogerán, entre otras cosas porque bailo muy mal, tengo que hacer público mi descontento y asegurar que lo que han rechazado son los valores culturales que atesoro, que eso es fascismo y que en la españa multicultural y plurinacional no deben caber actitudes de ese tipo. Supongo que Llamazares se haría eco de mi protesta y posiblemente protagonizaría algún acto de su campaña, de ahí al debate con AznarRajoy y ZP no hay nada, y de ahí a la isla.

Pero el casting de fama se ha terminado. Una vez más me arrepiento de leer los periódicos en el bar del Antonio, que siempre llevan un par de meses de retraso.

Segunda opción, interesante donde las haya, Identity, me hago pasar por peluquero exótico y le corto el pelo al Hidalgo, que ya va siendo horica de que alguien le diga que se corte el pelo.

Pero Identity no es la solución perfecta, Y si no me eligen... ¡Cagada! nadie sabrá de mi ni iré a la isla.

Así que la única posibilidad que me queda es Buenafuente, que al parecer pedía gente que supiera hacer cosas. Y yo sólo sé hacer bien una cosa: Nada.

No sé hacer nada, y, con lo que es Buenafuente, a esto le sacará jugo. Así que está clara la progresión, entrevista con Buenafuente, fijo en el programa, volver a raparme la cabeza, la tercera parte de Mortadelo y Filemón y, Supervivientes, que es donde queríamos llegar.

Sé que va a ser difícil, pero es preferible a una dieta o a hacer ejercicio.

Antonio, ponme dos cervecicas y marca esta banqueta, que aquí se está sentando un famoso. 

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Actualizando ideas.

El montaje de mi amiga Susana en el Principal confirma días y horas; 6 y 7 de febrero a las 21:00 ambos días.

Y un cuaderno que escribe un amigo, claro. A Víctor no lo conozco, ni el a mi, pero hemos intercambiado información para crear un proyecto.

Por eso me ha sorprendido enterarme de que está luchando contra un cáncer.  Ya lo he vivido, conozco a un exbloguero extraterrestre en la misma situación, que, afortunadamente, se encuentra bastante bien.

El caso es que Víctor hace  una crónica sencilla, pero personal, que puede ayudar a gente en la misma situación.

Luchando contra el cancer.

 

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